Cuando entras en la web de una plataforma y lees «plataforma regulada», es muy fácil pensar «entonces es segura». Pero no siempre es así. Hay plataformas reguladas en crowdlending de varios tipos, cada una te protege de cosas distintas, y algunas de las mejores plataformas que conozco no están reguladas.
En este artículo te explico, sin tecnicismos, qué significa de verdad que una plataforma esté regulada, quién la vigila y, sobre todo, de qué te protege y de qué no.
Te lo explico paso a paso con los ejemplos prácticos en pantalla:
¿No se reproduce? Abrir directamente en YouTube →
Legal no es lo mismo que regulada
Todas las plataformas en las que invierto son legales: son empresas inscritas, pagan impuestos y cumplen las leyes de su país. Pero solo algunas están reguladas, y la diferencia está en una pregunta muy sencilla: ¿alguien revisa desde fuera lo que hacen con tu dinero?
- En una plataforma regulada, un supervisor le dio permiso antes de empezar y la sigue vigilando: revisa sus cuentas, aprueba a sus directivos, comprueba dónde guarda el dinero de los inversores y puede sancionarla o cerrarla.
- En una plataforma no regulada, nadie hace ese control. Que todo vaya bien depende solo de su equipo directivo.
Por ejemplo, Mintos y Peerberry son legales y las dos funcionan muy bien. La diferencia es que a Mintos la vigila el Banco de Letonia y a Peerberry no la vigila nadie externo.
Las 3 divisiones de la regulación en crowdlending
Para que se entienda a la primera, me gusta dividir las plataformas en tres divisiones, como en el fútbol.
Primera división: Investment Brokerage Firm o licencia de bróker de inversión (IBF)
- Quién la vigila: el Banco de Letonia (también lo verás como Bank of Latvia en inglés o Latvijas Banka en letón), que desde 2023 asumió las funciones del antiguo supervisor financiero letón. Es el supervisor más exigente del sector.
- Qué te aporta: controles muy estrictos de capital, de cuentas y de directivos. Tu dinero tiene que estar separado del de la empresa graciasa las cuentas segregadas. Y, lo más importante, una protección de hasta 20.000 € de tu efectivo disponible en la plataforma si esta quiebra (te lo explico en detalle más abajo).
Segunda división: licencia europea de crowdfunding (ECSP)
- Quién la regula: La ESMA (European Securities and Markets Authority, o Autoridad Europea de Valores y Mercados) es el organismo regulador supremo del sector financiero e inversor dentro de la Unión Europea. La ESMA ejerce un rol fundamental como garante de la homogeneización, la supervisión técnica y la transparencia en todos los Estados miembros.
- Quién la vigila: el supervisor del país donde tiene su sede la plataforma. En España es la CNMV. Con esa licencia, la plataforma puede operar en toda la Unión Europea.
- Qué te aporta: antes de cada inversión tienes una ficha clara con los datos clave del proyecto. Si eres un inversor no experimentado, la plataforma tiene que hacerte un pequeño test de conocimientos, mostrarte cuánto podrías llegar a perder y darte 4 días para echarte atrás sin dar explicaciones ni pagar penalización.
- Lo que no tiene: el fondo de protección de 20.000 € sobre el efectivo disponible. De hecho, la plataforma está obligada a avisarte de ello.
- Ejemplos: Afranga, Lande o Urbanitae.
Tercera división: sin regulación financiera
- Quién la vigila: nadie desde fuera. Son legales, pero ningún supervisor financiero externo regulado revisa su día a día.
- Qué te aporta: suelen ser más flexibles y, como no tienen que pagar los costes de la regulación, a menudo ofrecen algo más de rentabilidad.
- El precio: toda tu confianza recae en el equipo directivo. Si lo hace bien, la plataforma va de maravilla. Si no, nadie va a dar la voz de alarma antes que tú.
- Ejemplos: Esketit, Robocash o Peerberry, que posiblemente estén entre las plataformas más sólidas del sector sin tener ninguna regulación.
No encaja en ninguna división. Pertenece a una organización suiza que la vigila en materia de blanqueo de capitales, pero nadie la supervisa como entidad financiera.
Resumen: qué te protege en cada división
Fíjate en la tercera fila: ninguna regulación te protege si el préstamo no se devuelve. La regulación te protege sobre todo de la plataforma, no del préstamo.
Lo que la regulación no hace
La famosa protección de 20.000 € de la primera división funciona así: si la plataforma quiebra y no puede devolverte tu dinero o tus inversiones, te compensan el 90 % de lo que pierdas, con un máximo de 20.000 € por inversor y plataforma en relación a la liquidez que tengas en ese momento en la plataforma (las inversiones no están sujetas a esta protección).
- El impago del prestatario. Si la empresa o la persona que recibió el préstamo no paga, eso es riesgo de la inversión, no de la plataforma.
- La rentabilidad. Que una plataforma esté regulada no garantiza que vayas a ganar dinero.
- La caída de precios o la falta de liquidez. Si tu inversión vale menos o no encuentras a quién vendérsela, tampoco hay compensación.
Por eso, mi consejo práctico es doble: en las plataformas de primera división, no superar los 20.000 € por plataforma, y en general, diversificar entre las tres divisiones.
Cómo comprobar si una plataforma está regulada
No hace falta que te fíes de lo que dice la web de la plataforma. Puedes comprobarlo tú mismo en dos minutos:
- Licencia europea de crowdfunding: búscala en el registro europeo de ESMA o en el listado de la CNMV de plataformas que pueden operar en España.
- Licencia de bróker de inversión: búscala en el registro de entidades del Banco de Letonia.
Busca por el nombre de la empresa, no por el de la marca. Muchas plataformas usan un nombre comercial distinto al de la sociedad que tiene la licencia, y si buscas por la marca puede parecer que no está registrada cuando sí lo está. Por ejemplo, si buscas Bienprêter en el registro de ESMA no aparece, pero sí la encuentras por el nombre de su empresa, ULens.
¿Regulada significa mejor?
No necesariamente. La regulación tiene un coste: la plataforma necesita personal, auditorías y recursos para cumplirla, y eso sale de los intereses que nos paga. En mi experiencia, una plataforma de primera división puede estar dando 2 o 3 puntos menos de lo que daría sin regulación.
A cambio, hay alguien más vigilando, y eso da tranquilidad. Por eso no elijo entre reguladas y no reguladas: invierto en las tres divisiones. Así compenso riesgos y, en momentos de incertidumbre como el actual, puedo dar más peso a las reguladas aunque eso me cueste algo de rentabilidad.
Preguntas frecuentes
Si una plataforma está regulada, ¿puedo perder dinero?
Sí. La regulación reduce el riesgo de que la plataforma haga las cosas mal, pero no elimina el riesgo de impago de los préstamos ni garantiza ninguna rentabilidad.
¿Es mejor invertir solo en plataformas reguladas?
No tiene por qué. Hay plataformas no reguladas que funcionan muy bien desde hace años. Lo que cambia es en quién depositas tu confianza: en un supervisor o solo en el equipo directivo. Combinar ambas es una buena forma de equilibrar riesgo y rentabilidad.
¿Por qué las plataformas no reguladas suelen dar más rentabilidad?
Porque no tienen que asumir los costes de la regulación y porque necesitan compensar al inversor por un riesgo mayor. Más rentabilidad casi siempre significa más riesgo.
Comunidad y recursos
En la comunidad de Telegram de InvantAPPs compartimos nuestras experiencias reales invirtiendo en plataformas de crowdlending, estamos al día de cambios en regulación y fiscalidad, y resolvemos dudas del día a día entre inversores.
Si estás dando tus primeros pasos o quieres contrastar tus análisis antes de mover tu capital, te esperamos en el grupo.
Unirme al grupo de Telegram →